No falla: cada semana nos llega algún archivo “listo para imprimir” que en realidad es una bomba de relojería.
Desde sangres inexistentes hasta tipografías que desaparecen al exportar, los errores de diseño se pagan caros cuando llegan a la imprenta.
Error 1: No dejar sangrado
-
El clásico.
-
Resultado: cortes con bordes blancos que arruinan el acabado.
-
Solución: añade siempre 3 mm de sangrado por lado.
Error 2: Usar colores en RGB
-
En pantalla se ve perfecto, pero en imprenta sale apagado.
-
Solución: trabajar siempre en CMYK.
Error 3: Tipografías incrustadas o faltantes
-
Te curras un diseño precioso y en la imprenta aparece en Arial.
-
Solución: incrustar fuentes o convertir a trazados.
Error 4: Resoluciones bajas
-
Una foto a 72 dpi puede valer para Instagram, pero no para una lona de 2 metros.
-
Solución: mínimo 300 dpi en pequeño formato y calidad suficiente en gran formato.
Error 5: Texto demasiado al borde
-
Aunque el corte sea perfecto, visualmente queda forzado.
-
Solución: deja margen de seguridad de al menos 5 mm.
Bonus: cuidado con Canva y similares
Cada vez más gente diseña con plataformas online como Canva.
No hay problema en usarlas, pero ojo: si no marcas bien las opciones, el archivo puede salir mal para imprenta.
-
Marca siempre la opción “Para imprenta”.
-
Asegúrate de incluir sangrado y marcas de corte.
-
Exporta en PDF con alta resolución.
Lo barato (o lo fácil) sale caro si luego hay que repetir todo el trabajo.
Ejemplo real
Un cliente nos trajo 2.000 programas de mano para un evento cultural. Al no dejar sangrado, todos salieron con marco blanco no deseado.
Tuvimos que repetir el trabajo a contrarreloj… y aprendió la lección.
Conclusión
Diseñar para imprenta no es lo mismo que diseñar para pantalla.
En VibeImpressio revisamos tus archivos antes de imprimir para evitar disgustos, porque preferimos entregar perfecto a entregar rápido y mal.
